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19 de febrero de 2009

He guardado un silencio bastante parecido a la estúpidez...

Porque sé que callo cuando debería hablar y grito cuando debería callar.

Comprendí el error que durante tanto tiempo he cometido. Que era capaz de cuestionar cosas simples, que no merecían la pena y sin embargo me enojaban, pero no hablaba cuando realmente algo me importaba o lastimaba.

Como si fuera una cajita de cristal iba guardando actitudes que causaban dolor, sentimientos que florecían, incapaz de manifestarlo. Hasta que en un determinado momento, el espacio se agota y lo que sea que se está por guardar estalla.

Soy frontal, hasta impulsiva, pero con determinadas personas, en determinados momentos. Depende, por supuesto, del nivel de confianza que haya adquirido.

Sé también, que el miedo, la inseguridad, hace que me aleje de lo que quiero, que construya muros donde había caminos. Con el triste empeño de protegerme. Pero, ¿de qué? De una posible desilusión, de un posible rechazo, de que todo salga bien y de pronto se termine... Suena completamente ilógico, pero es increíble lo que nuestra mente puede conseguir, porque en ese afán de "estar bien" lo que consigo es hacerme daño. Sin duda, es peor padecer la inactividad, el sentir la incapacidad de luchar por lo que se quiere, ver como cada día tus pasos recorren exactamente el camino contrario...

Estoy en proceso de cambio, pero como todo proceso, es lento.

Sin embargo, hay un aspecto donde no puedo visualizar el cambio, no he vuelto a tener la oportunidad de aplicar lo que aprendí, porque no ha aparecido nadie aún en mi camino que haga nacer en mí un nuevo sentimiento y hasta que eso no ocurra no podré poner en práctica todo el empeño para no "huirle", para no cerrar de un portazo la puerta que de a poco se va abriendo...

4 comentarios:

Diego González dijo...

Wow! Que reflexión!. Antes que nada, sobre lo que decís de que es ilógico lo que te pasa en eso de por el afán de hacer las cosas bien y por tener miedo terminás lastimándote, no me parece para nada ilógico. Pnesalo bien... los miedos están por el simple echo de la existencia de la posibilidad del fracaso, ¿por qué? Porque si las cosas no salen como uno espera, entonces, termina dañado y, en el caso de pareja (que parece ser lo que planteás), uno termina entregando lo que es a la otra persona, su intimidad, lo que es... y al salir todo mal, ahora esa persona te conoce, pero tú ya no tienes relación a ella... O sea, entregaste todo y ahora sos (en cierta medida) de la otra persona (por lo menos en el espacio temporal en el que estuviste con esa persona). Y eso es natural... pero lo importante es superarlo, porque al hacerlo uno se arriesga a más, aumentando las posibilidades de que algo bueno efectivamente suceda. Y si no sucede, te habrás convertido lo suficientemente fuerte como para enfrentarlo, y sin dudas habrás aprendido algo, para aplicar luego...

Y esto me lleva a lo otro. Imaginate todo lo que te pasó en los últimos 6 meses... ¿esperabas todo eso? Estoy seguro que no, entonces, ¿qué podés esperar que suceda en los próximos 6 meses... 2, 1, o incluso la próxima semana? Sencillamente no sabés y créeme que las mejores cosas son las inesperadas en momentos inesperados.

Espero haberte servido de algo. ¡BESO GRANDE!

Ana dijo...

Una reflexión profunda.. pero aunque todo proceso es lento llegara al cambio.
Un beso y animo.

kokrann dijo...

Como bien has escrito y también Ana, todo proceso es lento, pero al final se consigue.

¿Te acuerdas de la chica que te dije que le gustaba un chico y se lo dijo? Al final el chico le dijo que no y créeme que la chica está bien pese a todo. Ha pasado página, lo acepta y punto ^^. A veces pensamos que si no ocurre algo será el fin del mundo, como por ejemplo suspender un examen importante, y en realidad la cosa no es tan grave.

Un beso y ánimo!!

Silvia García dijo...

Hola querida Solcito
A veces cuando te leo, es como si me estuviera viendo a mi misma, a tu edad, pero con muchos más problemas que los tuyos, te lo puedo asegurar, pero no viene al caso mencionarlos.
Lo que me parece altamente positivo es la claridad con la cual te describes, como conoces al dedillo cada una de tus reacciones, recuerda que en psicología hay un principio que dice que cuando uno se "da cuenta" de lo que esta pasando, el avance es muy importante.
En cuanto a no haber tenido la oportunidad de demostrar tus cambios, creo que no deberías estar ansiosa por eso, es probable que cuando esa opotunidad aparezca, puedas no aplicar lo aprendido ó no te des cuenta.
Deja que la vida transcurra, y si vuelves a tus viejos hábitos, perdónate, acéptate, y a partir de ese perdón, de esa aceptación, todo empezará a mejorar.
Te dejo un gran abrazo