Doná comida gratis

10 de diciembre de 2009

El otro siempre es un misterio...
hasta el momento en que uno comienza a prestar atención...

9 de noviembre de 2009

Llegaremos a tiempo...

La vida da sorpresas... inesperadas, de esperanzas perdidas... que regresan para confundir...

"(...)Mejor lento que parado, desabrocha el corazón.
No permitas que te anuden la imaginación
No te quedes aguardando a que pinte la ocasión
Que la vida son dos trazos y un borrón (...)"

7 de septiembre de 2009

Puntualidad

¿Es un error ser puntual en una sociedad, en la cual, parece que el tiempo de los demás no tiene importancia?


Soy puntual, sí, y no puedo evitar molestarme ante la falta de consideración de algunas personas por el tiempo de los demás, como si el único valioso fuera el propio.


Me parece, una falta total de respeto, más aún, sin siquiera un aviso de las circunstancias por las cuales se va a llegar tarde.


Si me enojo, quedo como una loca sin tolerancia alguna, pero me siento peor haciendo como si nada hubiera pasado, como si la espera hubiera sido de tan solo unos minutos.


Ayer, esperar mas de dos horas a dos personas con las que había quedado para pasar un rato (el recreo que me tomaba del estudio) tomando mates, me pareció demasiado... y me fui. Pero mi paciencia se colmó al recibir un mensaje por la noche que decía: "Que lástima que ya te habías ido".


Mis derechos terminan cuando comienzan los derechos del otro, de eso se trata, de mutuo respeto. Si sé que no voy a llegar a horario aviso, te aviso, para que también puedas gozar de ese tiempo extra que de otro modo "perderías" esperándome.


Se que ayer no "perdí" el tiempo, porque no estaba sola, estaba con otra amiga, pero la idea era juntarnos cuatro, no dos por un lado y dos por el otro.

26 de agosto de 2009




De pronto me miras, te miro y suspiras.

Yo cierro los ojos, tú apartas la vista.


3 de julio de 2009

La última lágrima

La temperatura era agradable, el viento aún podía tolerarse, tomé mis cosas, busqué mis auriculares para poder ir escuchando la radio y emprendí el camino a casa de una amiga, caminando. Hubiera preferido pasear en la costa del río, pero mi destino era otro y pese a que el paisaje de la ciudad está lejos de ser relajante, la música lo volvió mágico...

Incontables veces había escuchado esa canción, pero nunca había prestado atención a su letra, tal vez por el contexto en cual la escuchaba o porque simplemente hoy, me sumergí en ella...

Transcribo aquí una parte, la que hizo que volviera de mis pensamientos, transformando el trayecto en algo placentero, porque a partir de allí solo fuí conciente de lo que llegaba a mis oídos...

¿Por qué ésta canción y no otra hizo que el sonido dejara de ser una simple melodía y captara mi atención, tomando forma? Simplemente porque me sentí identificada...


La última lágrima (Memphis la Blusera)

De un sueño profundo despertaste hoy,
la última lágrima por tu cara rodó.
Lo que no fue ya nunca será,
cierra tus heridas deja de llorar.

Abre tus ojos que ya sale el sol,
abre tu alma que llega el amor.
Un día cualquiera en algún lugar,
tendrás otra oportunidad.

30 de junio de 2009

Soy de lejos el peor de mis fantasmas

En todos los aspectos de la vida, en algún momento se produce un quiebre, que nos hace ver de manera distinta lo que tenemos a nuestro alrededor, desde otra perspectiva y logra que no permanezcamos indiferentes a ello.

Queda poco tiempo para que finalice de cursar mis estudios, un cuatrimestre simplemente, y unas materias regulares por rendir. Desde comienzo de año, que estoy desesperada por terminar, siento que mi trayecto por la universidad ya cumplió su ciclo, necesito hacer otras cosas, tener nuevas experiencias, para no experimentar mi tan conocida sensación de estancamiento. He planificado asiduamente de que manera rendiré las materias, en que fechas, en que orden. Siendo conciente, que puedo fallar, desaprobar alguna y que mi tan mentado plan ya no será fructífero.

Dejé de disfrutar de lo que estudio, pasé a sufrir la universidad. Permitiendo que me destroce moral, emocional y psicológicamente cuando algo no sucede dentro de la estructura pensada.

Quiero recibirme, quiero rendir, aprobar, dejar de cursar y tener mi título. ¿Pero a costa de qué?¿Corriendo contra qué? Contra mí misma. Muchos encuentran con quien competir, yo, lo hago conmigo.

Estoy agotada, mi capacidad de estudio se ha visto considerablemente reducida, ni hablar de la concentración. "Estás cansada", me dijo ayer el médico. Hoy debería presentarme a rendir un examen final, de una materia que me encanta, pero que intenté rendir una vez y me fue mal, hoy no iré, no me siento con fuerzas, pasé una semana intentando estudiar y apenas lo he conseguido.

No fue fácil tomar esa decisión, dado que implicaba muchos costos, pero fue necesario. Quizás para enfrentar con una nueva filosofía éste último tramo, disfrutar nuevamente de lo que estudio. Nada va a cambiar si me recibo un par de meses después.
No se lo debo ni tengo que demostrar a nadie...

20 de mayo de 2009

Una sonrisa

a veces no puede disimular

la tristeza

que transmite una mirada...