31 de diciembre de 2007
El inicio de un nuevo año es el momento para reunir las fuerzas y toda la ilusión para comenzar el mejor año de la vida...
28 de diciembre de 2007
Siempre ten presente que...
Los días se convierten en años.
Pero lo importante no cambia,tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida,
Mientras estés vivo, siéntete vivo.
Si extrañas lo que hacías vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas.
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón.
Pero ¡¡¡ Nunca te detengas!!!

26 de diciembre de 2007
Pero dime... quien te roba el alma, quien te roba el sueño, quien te ama en silencio?...
Carta (Laura Pausini)
Quiero decirte aquello que no conseguí decir jamás,
que he mantenido oculto en mí, por mucho tiempo ya.
Hay un amor que crece en mí, que no sé como esconder,
ahora te deseo junto a mí.
Quiero decirte sólo que tu sigues siendo mi alegría,
cuando con ella estás así, mis celos son una agonía.
Por todo aquello que me das, aunque sin quererlo dar.
Esto te lo tengo que contar.
De como cuando tú no estás, la soledad se mete en mí,
y me doy cuenta que además no me divierto ya sin tí.
En cambio si conmigo estás,
este oscuro gris será de colores con la vida que le das.
Y que difícil es el hablarte de esto a tí que de amor no te gusta hablar,
ni conmigo, ni sin mí.
Tal vez porque tienes miedo como yo,
de una respuesta que pudiera abrir tu corazón.
Quiero decirte aquello que no logré decir jamás,
que he mantenido siempre oculto en mí.
Hay un amor que crece en mí,
que no sé como esconder, ahora te deseo muy junto a mí.
25 de diciembre de 2007
Canción de Navidad
cuando brindas perdón en lugar de rencor,
hay paz en tu corazón.
Cuando sientes compasión del amigo y su dolor,
cuando miras la estrella que oculta la niebla,
hay paz en tu corazón.
Más allá del rencor de las lágrimas y el dolor
brilla la luz del amor dentro de cada corazón.
Ilusión, Navidad, pon tus sueños a volar.
Siembra paz, brinda amor, que el mundo entero pide más.
Cuando brota una oración cuando aceptas el error
cuando encuentras lugar para la libertad hay una sonrisa más.
Cuando llega la razón y se va la incomprensión,
cuando quieres luchar por un ideal hay una sonrisa más.
Hay un rayo de sol a través del cristal
hay un mundo mejor cuando aprendes a amar.
Más allá del rencor de las lágrimas y el dolor
brilla la luz del amor dentro de cada corazón.
Ilusión, Navidad, pon tus sueños a volar
Siembra paz, brinda amor, que el mundo entero pide más.
Cuando alejas el temor y prodigas tu amistad,
cuando a un mismo cantar has unido tu voz hay paz en tu corazón.
Cuando buscas con ardor y descubres tu verdad,
cuando quieres forjar un mañana mejor
hay paz en tu corazón.
Más allá más allá del rencor del rencor de las
lágrimas y el dolor
brilla la luz del amor dentro de cada corazón.
Ilusión ilusión, Navidad Navidad, pon tus sueños a volar
pon tus sueños a volar, brinda amor
Siembra paz, brinda amor, que el mundo entero pide más.
24 de diciembre de 2007
Lo esencial es invisible a los ojos. El verdadero significado de la Navidad.
Como sabrás, es nuevamente la fecha de mi cumpleaños. En estos días la gente hace muchas compras, hay anuncios en la radio, en la televisión, y por todas partes se habla de ese día.
Sorpresivamente, a veces llega un hombre gordo, vestido de rojo, con barba blanca, gritando ¡jo! ¡jo! ¡jo! Se deja caer pesadamente en un sillón y todos corren hacia él diciendo ¡Papá Noel, Papá Noel! … como si la fiesta fuera en su honor.
Ahora quiero pedirte una cosa: Quisiera que esta Navidad me permitas entrar a tu vida. Quisiera que te recordaras que hace más de dos mil años vine a este mundo. Y, para salvarte, di mi vida por ti en la cruz. Al leer estas líneas, quiero que tú creas esto con todo tu corazón y lo recuerdes siempre.
Te diré algo más: Yo voy a hacer mi propia Fiesta grandiosa, como jamás nadie se puede imaginar, una Fiesta que ya Yo he anunciado. Aún estoy haciendo los últimos arreglos. Estoy enviando muchas invitaciones, y hoy te la hago especialmente a ti.
Tengo reservado tu lugar. Quiero que todos vengan, he preparado un lugar para cada uno, pero muchos no quieren asistir, prefieren quedarse fuera.
Jesús
22 de diciembre de 2007
Vencer los miedos...
En febrero pasado me presenté a rendir una materia, era un examen final. Había estudiado, la materia me gustaba, pero lamentablemente eso no es garantía de aprobar. Si bien estaba tranquila cuando me entregaron la hoja, no podía pensar con claridad, resolví todo, con mucho esfuerzo para razonar cada una de las preguntas. Sin embargo, desaprobé...
Mi primer aplazo, lo tomé con relativa calma, porque los día previos había estado preparándome mentalmente para ese desenlace, no obstante volver a estudiar esa materia fue un verdadero sacrificio...
En julio, la otra fecha de examen, el día antes de rendir, decidí que no estaba preparada, que no sabía la materia y no estaba dispuesta a arriesgarme nuevamente a un aplazo. Me encontraba realmente angustiada y no podía dejar de llorar.
El jueves 20 me presenté nuevamente. Me resultó complicado sentarme a estudiar, porque cada vez que lo hacía, los fantasmas volvían, haciéndome sentir que no sería capaz de aprobar... No quería presentarme, algo interno me lo impedía, pero, por suerte, decidí que otra vez mis miedos no iban a impedir que hiciera algo.
Aprobé... otra pequeña victoria...

El miedo a la incomodidad impide la evolución;
El miedo a arriesgar impide la ocasión de vencer;
El miedo a la verdad nos conduce al mundo de las mentiras;
El miedo a perder nos impide ganar;
El miedo a sonreír impide la dicha;
El miedo a llorar impide abrirse al corazón;
El miedo a arrepentirse impide la oportunidad de intentar;
El miedo a la enfermedad es la propia enfermedad;
El miedo a la maldad es la falta de fe en nuestro creador;
El miedo a morir impide que se viva plenamente.
Vivimos inactivos y ansiosos porque tenemos miedo de lo que nos sucederá.
Solo seremos verdaderamente vencedores, cuando venzamos a nuestro mayor enemigo que es el miedo.
17 de diciembre de 2007
Si el camino que recorres no tiene obstáculos, entonces no lleva a ninguna parte...

- Sin sentir la presión de rendir examenes finales, evitando la angustia y ansiedad de los días previos y ni hablar del momento mismo de rendir, podría haberlo recorrido, sólo que no me llevaría a mi tan ansiada meta: la de obtener mi título de Contadora Pública y poder ejercer aquello que tanto me apasiona.
- Sin sufrir por amor, me habría perdido de sentir lo más bello de ese sentimiento... Además hace que cuando lo tengamos lo valoremos más...
- Sin desilusión, decepción cuando alguien a quien quería mucho me demostró que en realidad no era como pensaba y me hizo mucho daño, hubiera hecho que no viviera un montón de cosas de las cuales pese a todo, hoy guardo muy bonitos recuerdos...
- Sin tristeza, no hubiera descubierto, quizás, en esas personas que me tendieron una mano, una palabra de aliento y me ayudaron a salir, a mis verdaderas amigas...
- Sin timidez, no sabría de la sensación de satisfacción que me invade cada vez que logro hacer algo que reprimía o me angustiaba...
La lista puede ser infinita... Lo importante no es llegar, lo importante es el camino, dice una canción de Fito Paez...
El hecho de que nuestro camino nos presente dificultades, sacrificios, es por una razón, o varias, para medir nuestra fuerza, voluntad, tenacidad, amor, tolerancia.
Para que podamos valorar con más intensidad cada uno de nuestros logros...
