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3 de mayo de 2008

A mi abuela

Las despedidas duelen, ni hablar cuando es para siempre, cuando en esta tierra ya no vas a volver a ver a esa persona.

El pasado jueves 1 de mayo tuve que despedirme de una personita que quise muchísimo. Mi abuela...

Sin duda una parte de ella quedará para siempre en mí. Era imposible no quererla.

Estuve presente cuando su corazón dio su último latido. Parada al pie de la cama, apretaba con fuerza un rosario que había sido suyo. Sabía cual sería el desenlace, ella ya estaba sufriendo, entonces pretender retenerla  con nosotros era una actitud egoísta.

La voy a extrañar mucho, todos vamos a hacerlo. Sólo me queda pensar en todos los buenos recuerdos que me quedan de ella.

27 de abril de 2008

La vida es eso que pasa mientras pensamos en otra cosa.

Este presente, este momento no se repite nunca más. Dejamos que el tiempo pase, preocupados pensando sólo en el futuro o paralizados en el pasado y no nos damos cuenta que la vida es ahora, este regalo que tenemos hoy y que por mirar hacia cualquier lado no lo apreciamos.


Tenemos preocupaciones, tenemos problemas, tenemos momentos duros pero la vida transcurre de esa manera, con pinceladas finas o gruesas, matices bellos y otros que no son de nuestro agrado, un cuadro que no nos gusta y otro que amamos.


No nos detenemos y si lo hacemos sólo es por algo que nos sacude y allí nos enfrentamos a ese momento llamado "balance" en el que nos damos cuenta que por no mirar el presente dejamos pasar miles de instantes preciosos que ya no vuelven, que ya no se repiten.


Hoy tenemos este regalo, tenemos el pincel en nuestras manos, podemos estar perdiendo el tiempo sólo pensando que pintar o como hacerlo o añorando las pinturas del ayer o podemos simplemente pintar, llenarnos de energía y no detenernos, disfrutar de cada trazo en el lienzo, y gratificarnos con este ahora dándole valor y agradecer que estamos aquí, sanos o enfermos, ricos o pobres, solos o acompañados pero vivos, y cuando hay vida todo es posible, desde sanarnos, a volver a empezar.


No te pierdas este presente, dale valor a tu vida, a tus días, a tus momentos, a tu gente... No mires hacia atrás, lo que pasó, ya fue.


Tampoco mires hacia adelante pues el futuro es incierto. tomá la paleta, tomá tu pincel y pintá ahora tu vida, llénala de arco iris, y ponle tu sello para que cada momento quede grabado para siempre en ti. Eres el artista de tu vida no te detengas ni un instante en hacer tu obra. Cada momento es único e irrepetible.

Vive ahora, disfruta este presente... La vida es hoy.

22 de abril de 2008

Nunca creas todo lo que pensás.

Sé muy prudente. Muchas personas han arruinado su vida, se han convertido en amargados e infelices por no tener esto en cuenta:

¡NUNCA CREAS TODO LO QUE TÚ PIENSAS!


Especialmente, los pensamientos...
... en los que te invalidas
... en los que te dices que no lo intentes.
... en los que te autocompadeces o te haces la víctima de los demás.
.. con los que desestimas lo maravilloso que tienes.
... que te llevan a desconfiar o alejarte de la gente.
... en los que tus ideales los ves muy lejos.
....en los que no aprecias tus esfuerzos y logros.
... en los que no reconoces tu increíble capacidad de lograr lo que tú quieres.


Más que estar pendiente de lo que los demás dicen de ti, cuida permanentemente y con recelo, lo que tú te dices a ti mismo.


Cambia la forma de hablarte a ti mismo, y cambiarás tu calidad de vida instantáneamente.


Sólo por hoy, elige ser más alegre y positivo: notarás la diferencia!

17 de abril de 2008

Pequeños instantes...

Después de unos días de frío, los rayos del sol parecían tener mas fuerza.


Una tarde de otoño preciosa, pensaba mientras iba camino a la parada del colectivo que me llevaría a la universidad. Algo era distinto al resto de los días, estaba perdida en mis cavilaciones, en la preocupación del examen que tengo mañana, cuando me percaté que estaba caminando tranquila, siempre voy acelerada, sin embargo estaba disfrutando de aquel momento, del sol...


Al llegar a la universidad, sucedió lo que tanto tiempo había dejado pasar, fuera del aula, estaba él, mi amiga se paró y le preguntó algo, al pronunciar mi nombre hizo que saliera de mi estado de asombro (por llamarlo de algún modo) e inmediatamente tuve que participar de la conversación.


Fue una charla escueta, sin mayor trascendencia, que de no haber sido por mi amiga no sé si hubiese ocurrido. Pero, a pesar de eso, hizo que completara tan bella tarde.


Fueron unos pocos instantes en los que el intercambio de nuestras miradas me hizo feliz. Tiene una mirada demasiado transparente...

Esto pasó muchas veces y después todo siguió igual. Siempre me alejé mas. Por ese miedo, por esa timidez... No puedo dejar de saludarlo, muchas veces quise volver a tener esta oportunidad, y aquí está... Ahora está en mis manos no dejarla escapar...

9 de abril de 2008

Detrás del cristal...


Un amplio cuarto, de color tranquilo, con los muebles y objetos adecuados, no sólo conforma mi refugio, sino que también refleja claramente quién y cómo soy.



Las páginas en blanco de un cuaderno que un día empecé a escribir,

representan aquella vez en la que creí que todo cambiaría, en la que creí ver el amor...


Pero que por cobardía tal vez, o por falta de confianza en mí misma, sólo escribí las primeras páginas. Pronto aquel cuaderno que tanto me costó conseguir quedó apilado en la biblioteca.



Esa biblioteca de sueños, palabras y anhelos.

Mis libros sin leer, son todas aquellas cosas que quise hacer pero no me atreví.



Mi cuarto es sencillo, con mucho espacio, demasiados recuerdos...



Sentada en la cama observo a través de mi ventana el exterior, el cual me deslumbra y provoca una lucha en mí.



La tarde parece cálida, pero no me atrevo a comprobarlo.



Quizás por miedo a estar equivocada permanezco sentada tras el cristal. ¿Esperando qué?



¿Qué la suave brisa se cuele a la habitación y me de la seguridad que no sentiré frío?



¿Por cuánto tiempo más estoy dispuesta a esquivar los tibios rayos del sol por miedo a que me sorprenda una tormenta?



¿Por cuánto tiempo permaneceré encerrada?




Detrás del cristal soy tan solo una espectadora de mi propia vida, haciendo sólo lo que creo seguro, aquello que no me lastimará...



Sintiéndome vacía por no atreverme a tocar aquella flor, sólo porque creo que tiene espinas que me pueden hacer sangrar cuando la tome entre mis manos.



Permanezco tras la ventana, inmóvil, pareciendo estar bien, pero llena de heridas, de sueños rotos...



Continúo sentada en mi habitación, mirando sin ver tal vez...



Contemplando como la noche se aproxima, contando las horas que faltan para contarle a mi almohada las penas de un día más, que como tantos otros pasó sin que prácticamente me percatara...



Un día más que pasé llorando en silencio.

30 de marzo de 2008

Llueve en mi interior...

El domingo se presenta como un día gris, uno más de los tantos que nos esperan en esta época. Uno más en el que la lluvia llenará de melancolía el ambiente. No me gustan los días así, de alguna manera condicionan mi estado de ánimo. Cuando hay sol, al menos está la excusa de aprovechar el día, por más que en mi interior se esté desatando una tormenta.


Anoche salí con mis amigas, como lo he hecho en los últimos fines de semana. No tenía muchas ganas, pero entre quedarme durmiendo en casa era mi mejor opción. Sabía que podía ver a él en aquel lugar y no quería. Ya basta, no tiene sentido, con verlo en la universidad es suficiente. Como no estoy dispuesta a recluirme en casa para no verlo, trato de que si está no me afecte y poder disfrutar del tiempo compartido con mis amigas.


Estaba... todas lo habían visto, menos yo...


Yo trataba de bailar, de no pensar en la posibilidad de cruzarlo cuando una amiga se me acerca y me dice: "cuando puedas date vuelta, está detrás tuyo".

Le sonreí con ganas de decirle: no quería saber!... Instantáneamente las que tenía a mi lado me dijeron lo mismo, que estaba... No miré...


Inevitablemente a lo largo de la noche lo vi... Con mucha voluntad traté de que no me invadiera la tristeza como otras veces, pero quería irme, no estar allí...


Esta mañana, cuando me desperté vi el mensaje de una amiga que se había quedado hasta mas tarde, decía lo siguiente: "estuve hablando con él. Es bueno, muy educado y demasiado tímido. Parecido a vos..." La impotencia que sentí, no la puedo describir, hacía tiempo que no lloraba, no lo pude evitar. Lo que me decía en el mensaje ya lo sabía, pero me dio rabia ser yo la única que no puede entablar una conversación directamente con él...

25 de marzo de 2008

Convención de los heridos de amor.


"Disposiciones generales:

A – Considerando que el dicho de que “en el amor y en la guerra todo vale” es completamente verdadero;

B – Considerando que en lo relativo a la guerra contamos con la Convención de Ginebra, adoptada el 22 de agosto de 1864, que determina cómo debe tratarse a los heridos en el campo de batalla, mientras que hasta hoy no se ha promulgado ningún documento que regule la situación de los heridos de amor, muy superiores en número;

Se decreta que:

Art. 1 – todos los amantes, independientemente de cuál sea su sexo, quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños. Por lo tanto, quien tenga la intención de amar, debe ser consciente de que está exponiendo su cuerpo y su alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.

Art. 2 – Una vez alcanzado por una flecha del arco ciego de Cupido, debe solicitarse inmediatamente al arquero que dispare la misma flecha en la dirección opuesta, con el objeto de no sufrir la herida conocida como “amor no correspondido”. En el caso de que Cupido se niegue a hacerlo, la Convención que en estos momentos se promulga exige del herido que de manera inmediata se arranque la flecha del corazón y la tire a la basura. Para llevar esto a buen puerto, debe evitar llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, envíos de flores (siempre rechazadas), o cualquier otra forma de seducción, pues semejantes medios, si bien pueden dar algún resultado positivo a corto plazo, no resisten el paso del tiempo. La Convención decreta asimismo que el herido debe buscar sin falta la compañía de otras personas, así como debe imponerse al pensamiento obsesivo que le dice “vale la pena luchar por esta persona”.

Art. 3 – En el caso de que la herida provenga de un tercero, es decir, que el ser amado se sienta atraído por alguien que no estaba a priori en el guión, queda expresamente prohibida la venganza. En este caso, se permite el uso de lágrimas hasta que los ojos se sequen, así como algunos puñetazos en la pared o en la almohada, o reuniones con amigos donde poder insultar a gusto al antiguo(a) compañero(a), incidiendo en su perfecta falta de gusto, pero sin llegar a difamar su honra. La Convención determina que también se aplique en este caso la regla del Art. 2 que mueve a buscar la compañía de otras amistades, sólo que evitando en la medida de lo posible los lugares que la otra persona frecuenta.

Art. 4 – En lesiones leves, clasificadas aquí como pequeñas traiciones, pasiones fulminantes que no duran mucho, o desinterés sexual pasajero, debe aplicarse con generosidad y rapidez el medicamento llamado Perdón. Una vez aplicada tal medicina, no se debe volver atrás bajo ninguna circunstancia, y el asunto debe ser definitivamente olvidado, no utilizándolo jamás como argumento en una discusión o en momento de odio.

Art. 5 – En todas las heridas definitivas, también conocidas como “rupturas”, el único medicamento que tiene algún efecto se llama Tiempo. De nada sirve buscar consuelo en cartomantes (que siempre prometen el regreso del amor perdido), leer libros románticos (que siempre acaban bien), engancharse a una telenovela o cosas por el estilo. Se debe sufrir con intensidad, evitando radicalmente las drogas, los calmantes o las oraciones a los santos. En cuanto al alcohol, sólo serán permitidos dos vasos de vino diarios.
Consideraciones finales: los heridos por el amor, al contrario de los heridos en conflictos armados, no son víctimas ni verdugos. Optaron por algo que forma parte de la vida, y deben asumir, por consiguiente, la agonía y el éxtasis de su elección.
Y los que jamás fueron heridos por el amor, nunca podrán decir: “he vivido”. Porque no vivieron."

Fuente: "El guerrero de la luz on line"
http://www.paulocoelho.com/